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      Iglesia de San Justo en Segovia

           Quizá sea una de las iglesias más antiguas de Segovia, edificada sobre los restos de una antigua ermita, pero poco más se sabe. Su origen no puede situarse antes de 1088, fecha de la conquista de Segovia: La disgregación califal del año 1010 en diversas Taifas o reino, sirvió para que el empuje de los Reinos del Norte rebasaran el río Duero y establecieran la frontera en el Tajo, con la conquista de Toledo en 1086.

          ¿Qué encontraron los nuevos conquistadores de Segovia en el final del siglo XI?. Poco se sabe porque las fuentes históricas apenas citan nada. Salvo de la existencia del acueducto poco más se sabe. Sin embargo, la torre de San Justo y la singular edificación romana van unidas, porque entre sus arcadas siempre aparece la torre, cuando se le fotografía desde la plaza del Azoguejo.

                              La leyenda del Cristo de los Gascones

           La falta de fuentes hace quedar todo en el lado de la leyenda. La talla del Cristo es románica, y procede al parecer de Francia. La llegada a la iglesia de San Justo pudo efectuarse durante o a partir del siglo XII. La peculiaridad es que es una talla articulada, probablemente para efectuarse con él algún tipo de drama o escenificación. La singularidad es tanta, como para llamar la atención del eminente profesor salmantino Fernando R. de la Flor, uno de los mayores investigadores del Barroco español, y experto en iconología e imaginería.

         En su libro “De Cristo”,  dedicado a explorar las imágenes más significativas del arte “crístico” español, dedica varias páginas a intentar explicar el significado de esta insólita imagen.  “La presumible manejabilidad ritual de los cristos crucificados nos hace entrever un rico universo de prácticas que provienen del mundo medieval”(1).

          “El <<muñeco>> crístico sería pues <<accionado>>, o, mejor, activado en el interior de un desarrollo narrativo den los Autos de la Pasión, y también en todo tipo de <<misterios>> representados, de los que no daremos aquí noticia, excepto para recordar un caso muy particular y notable: el del <<Cristo de los Gascones>>. Misterio sacro, entonces, donde todo un títere divino, completamente articulado, revivía o, mejor, resucitaba después de la Crucifixión, ejecutando incluso pasos de un rudimentario baile”**.

         Todo es antiguo, misterioso y lleno de leyenda en la iglesia de San Justo.

Notas: * y ** De Cristo, Fernando R. de la Flor.

http://www.cofradiacristodelosgascones.es/