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                 La capital almeriense alberga 4 conventos de monjas de clausura (Concepcionistas, Clarisas, Adoratrices, y las Esclavas del Santísimo). El Concilio Vaticano II, derogó los aspectos más medievales de las clausuras, que eran casi “encierros en vida”, al menos esa es o era, la percepción desde el exterior. La realidad muestra que son mujeres en busca de un espacio propio y no desconectadas del mundo de modo completo. Llega mucha información al interior de los conventos, que también resultan un dique de contención para mujeres que buscan vivir de un modo diferente, pero dentro de una vida religiosa o consagrada. Las mujeres tienen un margen más estrecho para seguir la senda del camino religioso

                                Santa Beatriz de Silva, la santa portuguesa

              Beatriz de Silva (1436? -1491) y Teresa Enriquez (1450?-1529), fueron dos mujeres del siglo XV, amigas y de familias notables, que fundaron e iniciaron un nuevo camino para mujeres, en la ciudad de Toledo, el de las Concepcionistas franciscanas, Orden que fue legalizada por La Iglesia en 1515. Fueron mujeres muy notables en muchos sentidos, incluído el de la belleza física, que en el caso de Beatriz de Silva era tal, que decidió cubrir su rostro con un velo blanco, para que nadie mas lo viera. Lo que realmente cumplió, y solo fue desvelado tras su fallecimiento, sorprendiendo a los que lo vieron, por su blancura y belleza.

                 Con motivo del V Centenario de la Orden de las Concepcionistas franciscanas, el Obispado de Évora (Portugal), ha editado una muy documentada y sólida biografía de Beatriz de Silva, realizada por José Félix Duque, en el que rastrea la vida de la santa, sin pacatería alguna, intentando aclarar aspectos transcendentales de su vida, modificándola en dos aspectos fundamentales. El primero es la constatación de su nacimiento en Campo Mayor (Portugal), y no en Ceuta, como hasta ahora se había creído. Este importante dato no modifica la nacionalidad de Beatriz de Silva, pues en el momento de su nacimiento (¿1436?), la ciudad era de dominio portugués. De igual importancia es la fijación definitiva de su fallecimiento en 1491, a la edad de 55 años, algo que se sabe por la biografía de Juana de San Miguel, compañera suya en religión y única testigo directa de la futura santa.

                    Beatriz de Silva no solo veló su rostro, sino también su vida, pues hay muy pocos datos y testimonios de ella y casi ningún escrito personal. Lo poco escrito que existe,  son documentos oficiales con peticiones para el Convento de La Concepción, y el escrito de motivaciones para la fundación de la nueva Orden, que contará con un poderoso enemigo, el cardenal Jiménez de Cisneros.

                        Beatriz de Silva, la santa misteriosa, por lo poco que se conoce acerca de ella, fue proclamada santa en 1976, por Pablo VI

                                   El convento de “Las Puras” en Almería

               Almería se rindió por pacto en 1489, lo que significa que se respetaron todos los edificios de la ciudad musulmana. El convento que aloja a los religiosas concepcionistas, esta asentado sobre un antigua mezquita, y fue el palacio de uno de los conquistadores de la ciudad, Gutierre de Cárdenas, que lo cedió en 1505 para fundar el convento. Se trata del único edificio religioso que no fue  quemado en la capital (salvo el archivo) en 1936, tras el desorden subsiguiente a la sublevación de Julio del ejército de África, y que descompuso al Estado republicano.

               En 1877, sor Isabel de los Remedios fue enviada hasta aquí por la propia Sor Patrocinio, junto con otras cuatro monjas, en donde desempeñó el cargo de abadesa. Todo esto nos fue mostrado y relatado por la actual abadesa, Sor Mª del Mar.