Etiquetas

, , , ,

 

La noche del Cautivo y del Cristo de la Paz

              “Hermanos: cuando os juntáis, ya no es para comer la cena del Señor. Porque cada uno come lo que se ha traído para cenar, y así acontece que mientras alguien tiene hambre, hay quien se embriaga”

          Una Semana Santa mas se agota como la cera de los cirios. Una año entero de espera para una semana que corre rápido. Cada cual vive su semana santa. No se mezclan. Los cofrades del Cristo de la Paz tienen su mundo aparte, desde hace mucho. Tienen una cofradía numerosa, un recorrido propio. Todo muy medido, cuidado al detalle y se deja notar. Son la cofradía del llano y llegan al recorrido oficial en aspecto impecable.

            Todas las demás cofradías vienen desde lejos, desde los barrios exteriores, desde los cerros (Camellos, Santiago, Peñón rocoso). Son recorridos largos y exigentes, llenos de dificultades en el traslado. Cuando llegan al recorrido oficial están descompuestos, con el cansancio metido en los huesos y músculos. Algunas, como la de Jesús Cautivo de Medinaceli y la de La Flagelación puede llegar a estar casi 10 horas en la calle, en recorrido, en peregrinación constante, año tras año. Cada cofradía saca dos pasos en la Semana Santa. La recompensa es que son las más populares, las más arropadas por el público. Cada paso es seguido por grupos de fieles a las 200 personas. El más seguido es el de Jesús Cautivo. En el océano de la fe, las densidades son diferentes, no llegan a mezclarse.

           La del Jueves Santo es una de las dos grandes noches de la semana santa melillense, pero también puede sacarse gran provecho en las más pequeñas, en las que concentran menos miradas. Hoy hemos buscado las imágenes fuera de la carrera oficial, en las calles laterales, en donde se arman y componen antes del gran paseo, frente a las miradas de todas y todos.

         Las calles han estado más nutridas de público, de fieles. Entre todos los grupos, cada uno siguiendo a sus pasos, unas 4000 personas habrán transitado por las calles de Melilla.