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             En la tradición ortodoxa, no existe un único día para el recuerdo y oración por los difuntos, sino que todos los sábados del año se dedican a ese fin. Se supone que ese es el día en el que Jesucristo yació muerto en el sepulcro, según reza el Credo: “Fue crucificado, padeció y fue sepultado y resucitó al tercer día, según las Escrituras“. El calendario litúrgico comprimió el lapso de tiempo, para situar la resurrección en el domingo, aunque quizá debió de producirse en lunes. En las entradas de las iglesias ortodoxas y en las católicas de rito oriental, existen unas urnas o dispensarios, en donde se depositan y encienden unas velas de peticiones y preces, que dividen el espacio entre vivos y difuntos.

        El oficio del trisagio fúnebre del ritual ortodoxa se celebra en tres ocasiones al año, en el día de su cumpleaños, el día de su santo y en la fecha de su muerte. En los monasterios e iglesias ortodoxas se reza de modo constante por todos los difuntos, y para ello se inscriben sus nombres en listas de recordatorios.

                                  Oración ortodoxa por los difuntos

            Oh Maestro, Señor y Dios nuestro, que en tu sabiduría creaste al ser humano y le honraste con tu divina imagen, y pusiste en ellos el espíritu de la vida, y le  pusiste en este  mundo otorgándole la esperanza de la resurrección y la vida perdurable, y a pesar de que desobedecieron tus mandamientos, oh Gracioso Amante de la Humanidad. descendiste a la tierra para renovar y restaurar la creación de tus manos, a ti suplicamos, oh Santísimo Maestro, concedas el descanso a las almas de tus 28.327*, siervos y siervas fallecidos a causa del Covid-19, en un lugar de luz, de frescura, de reposo; y sus pecados de palabra, obra o pensamiento, los perdones. Perdónales, Señor, pues eres un Dios bueno que amas a todos y todas , y a Ti rendiremos gloria, juntamente con tu Padre que es sin origen, y su Santísimo Espíritu bueno y vivificador, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

           Hay que hacer notar la presencia constante de las velas de cera en los templos ortodoxos, mientras que van desapareciendo en los templos del catolicismo romano. “Practicamos nuestra piedad cristiana, por medio de la vela de cera. La cera pura significa la pureza y pulcritud de la gente que la trae. La suavidad y flexibilidad de la cera hablan de nuestra disposición de ser obedientes a Dios. La llama de la cera significa el calor de nuestro amor a Dios”.

       Nota: La cifra de fallecidos por el Covid-19 será actualizada de modo constante. Este será un obituario permanente. Inicio (15970)*