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 Meditaciones de Adviento en Melilla

    Adviento es lo que “está por venir”.  El periodo de adviento se inicia el día 30 de noviembre, siempre y cuando coincida en domingo. En caso de que eso no suceda, se tomará el domingo más próximo, ya sea posterior o anterior. Este año ha comenzado el día 29 de noviembre, día de san Saturnino. El color morado preside y se extiende por el templo. El tiempo de Adviento marca el inicio del calendario litúrgico y del eclesiástico. Los sacerdotes usan una casulla morada durante todo este tiempo, que colocan sobre el alba.

   Hoy, 29 de noviembre, se ha iniciado el tiempo de Adviento en las iglesias y templos de Melilla. Hay muy pocos sacerdotes y no pueden cubrir las necesidades de todasl as parroquias que siguen abiertas. Solo dos iglesias de la ciudad han oficiado misas vespertinas, la capilla Castrense de la Inmaculada Concepción, y la de Santa María Micaela. La Iglesia Arciprestal del Sagrado Corazón, no ha celebrado hoy la misa de la tarde, que es la última de la ciudad. No hay suficientes sacerdotes, no hay demasiados feligreses. Unas parroquias están repletas y otras casi vacías.

     La iglesia es jerárquica e impone su magisterio, pero también existe la democracia de los fieles, el cuerpo de la Iglesia, que decide abandonar unas parroquias y llenar otras. Hay grandes turbulencias en la iglesia de Melilla. Un periodo muy complicado, marcado por el rechazo de la mayoría de los fieles, a la Iglesia Arciprestal. Los feligreses están migrando a otras parroquias, como las mencionadas, y también a la del Centro Asistencial, atendida por el obispo emérito de Málaga, monseñor Buxarrais. El periodo de Adviento se inició ayer tarde en la iglesia Arciprestal del Sagrado Corazón, con muy escasos fieles.  La verdad, por muy incómoda que resulte, hay que manifestarla, sobre todo cuando no se esgrime en perjuicio de nadie, sino en beneficio de una comunidad.

     El Adviento marca el ciclo de la renovación, la interior y personal, la de la propia iglesia, la de la vida. Nacimiento y muerte, ascenso y caída. El color morado de Adviento significa penitencia, mortificación, oración y ayuno. La renovación constante y también necesaria. La que vamos a iniciar también aquí. Descanso, meditación y oración.