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Capilla de Juan el Bautista

~ "Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo". Evangelio de Marcos

Capilla de Juan el Bautista

Publicaciones de la categoría: reflexión

Suma Teológica

07 martes Oct 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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después de cristo, jesús de nazaret, suma teológica

 

Atardecer en Melilla
Después de Cristo
Jesús de Nazaret

          Todo lo que no se pueda compartir, escribir o dar testimonio de ello está destinado a perderse, sin embargo, no todo puede ser dicho o escrito. Desde hace años, un amigo me está proveyendo de muy interesantes libros sobre teología. No digo el nombre, porque en este mundo la envidia es un alimento para muchas almas. Hay cosas que no pueden ser compartidas. En los pasillos de La Iglesia, reinan sombras que devoran cualquier luz, y en ellos el chisme y el rumor suelen ser constantes. No hay nada más receloso que «un capillita» ni aguas más oscuras que las de los que medran en los aledaños de La Iglesia. Si se quiere sobrevivir y proponer algo nuevo, que realmente sirva e ilumine, no se debe entrar nunca en esos pasillos, porque solo se conoce la puerta de entrada. De una de mis mejores frases, publicada en un artículo escrito, se ha apropiado alguien y ha obtenido con ella grandes elogios y parabienes.

          Esos libros me sirven para dar con ideas nuevas y a veces proporcionan interesantes reflexiones. No creo en la teología doctrinal o académica, por eso exploro en otros libros, que pueden considerarse claramente contrarios, como el del teólogo ateo, para descubrir la verdad de las cosas, sobre todo porque ayudan a identificar las mentiras, con las que nos han inundado durante siglos. Estos libros ofrecen un análisis muy detallado del texto evangélico y neotestamentario, realizado desde los escritos originales y enseñan a distinguir el trigo de la cizaña. Se trata de Alfredo Fierro y su «Después de Cristo». Si se lee con atención, hay que partir de cero. Queda en pie muy poco. También he leído el «Jesús de Nazaret» de Joseph Ratzinger, que pese a ser un muy buen texto, no consigue disipar las sombras de los principales exégetas críticos con la doctrina y la interpretación oficial. Son ya aguas muy profundas y oscuras, en donde lo que resplandece es muy poco.

           Hay siempre que estar atento a la llegada del cuervo para que no se coma el grano. La magnitud del engaño sobrecoge, sobre todo cuando se accede a estos análisis rigurosos, sin otra pretensión que la de mostrar aquello que es cierto.

            Entre la luz y la tiniebla debemos escoger nosotros solos, sin que medie la posibilidad de ayuda alguna.

La capilla de Juan el Bautista

05 domingo Oct 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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capilla de juan el baustista, santuario de juan el bautista

 

Velones
Capilla Centro Asistencial

                        Dos años y 10.000 visitas

        Ciertamente la mies es mucha, pero los obreros pocos. Por eso, pedidle al dueño de la mies que mande obreros a recogerla, Andad y ved que os envío como a corderos en medios de lobos. No llevéis bolsas, ni monedero, ni sandalias, y no os detengáis a saludar a nadie en el camino. Cuando entréis en una casa, saludad primero diciendo: Paz a esta casa Si en ella hay gente de paz, vuestro deseo de paz se cumplirá; si no, no se cumplirá. Lucas 10, 1-5

        Hace dos años que cree esta lugar de reposo, meditación y paz. Aquí no ha entrado la guerra, aunque hubo algunos intentos que fueron cercenados desde el primer instante. Dos años y 10.000 visitas, una cifra realmente grande para un blog de este tipo. Aquí no hay religión oficial, ni doctrinas ni dogmas de tipo alguno. Hay lo que cada una/o quiere encontrar en él, pero para encontrar algo, primero debe tenerlo dentro de sí. Quien busque y venga en paz, la encontrará. Quien busque luz, primero debe albergarla dentro de sí, y la hallará, y verá nuestra llama siempre encendida. Este lugar se mantiene en penumbra, porque así la pequeña lámpara que lo ilumina, hace apreciar mejor los detalles, pero aquí no hay sombras.

      La mies es mucha, y los trabajadores muy pocos. Fuera esperan el frío y los lobos. Muchas veces los representantes oficiales de la Fe están llenos de sombras y por eso mucha gente anda confundida. Hay demasiados señuelos y luces muy llamativas tras las que no hay nada. Hay muchos que están seguros de sí mismos, porque jamás se han enfrentado a nada que los ponga en cuestión. Algunos sí hemos mirado muy de cerca al diablo, y hemos visto su obra, el mal. Cuando eso ocurre, desaparece toda convicción.

        Necesitamos la luz y la señal constantemente, al igual que todos los días necesitamos que el Sol vuelva a salir. La única manera de continuar es esa. La mayor parte de las veces, caminamos sobre las espinas de la duda, buscando la luz con las manos. Si se mantienen encendidas, siempre se encuentran.

Hasta el último instante

03 viernes Oct 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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el último instante, el final de la vela

 

El último instante
Mantener las luces

        Los escribas del partido de los fariseos, al verle comiendo con los pecadores y los publicanos, decían a sus discípulos: ¿Por qué como y bebe con los pecadores y publicanos?. Como lo oyera Jesús, les dijo: No tienen necesidad de médico los sanos; no vine a llamar a los justos, sino a los pecadores. Marcos 2, 16-17

       Si hay algún lugar en donde se percibe con mayor crudeza el paso del tiempo es en esta capilla, porque esa irregularidad en las publicaciones muestra claramente el inexorable paso de los días. Entre una entrada y la siguiente pueden haber pasado dos meses o casi dos semanas, sin embargo, ese lapso de tiempo solo es percibido desde fuera y no desde dentro. Esta es la esencia de la relatividad. La medida del tiempo no es la misma desde dentro que desde fuera o la misma velocidad, que se percibe como más lenta, cuando más lejos se esté del objeto en movimiento. En la vela apenas ya hay nada que la mantenga encendida, pero ahí sigue.

     ¿Hasta cuando arde la llama?. Hasta el mismo final, hasta el último instante. Observar ese momento es algo hechizante, porque en ese estado final nada puede predecirse sobre su posible duración. Ya no hay casi aceite, cera o parafina, sin embargo la llama arde, ilumina y sigue dando calor. Eso sí, basta un leve movimiento para que se apague en ese mismo instante. Lo que se ve, puede ser descrito pero no debe alterarse. Estaremos aquí hasta el instante final, sea cuando sea.

        Son bastantes los que nos preguntas por qué hacemos esto, o hasta cuando estaremos aquí y son preguntas que en algún momento también nos hacemos. Lo preguntan tanto aquellos que nos apoyan, aunque sea en el silencio, como quienes quieren nuestro final. Ni un grupo, ni otro, ni nosotros mismos, esparábamos estar aquí a estas alturas, a una fecha tan lejana desde el inicio. No tenemos una respuesta. Lo más cercano se sintetiza en la cita que precede a esta explicación. Habrá otras, pero no la hemos encontrado.

El evangelio de Juan y el agua

21 domingo Sep 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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agua embalsada, embalse de las adelfas, evangelio de juan y el agua, jesús y la mujer samarintana

Las Adelfas, septiembre 2014
Las Adelfas, diciembre 2013

             El evangelio de Juan es especialmente hermoso y teológico. Es el evangelio de la luz y también del agua. Es el más tardío de todos los escritos, mediados del siglo II y sin embargo, contra toda lógica, aporta los detalles más precisos. Esto solo tiene dos lecturas, una es que utilizó fuentes desconocidas (cosa improbable), o es realmente un testimonio literario. Eso sí, como literatura religiosa es casi de la mejor posible.

               En cualquier caso, lo que nos interesa narrar aquí es el diálogo entre la mujer samaritana y el propio Cristo, que le pide agua a una mujer de Samaria: «Dame de beber». La mujer samaritana le respondió: ¿Cómo tú siendo judio, me pides de beber a mí, que soy samaritana?. El diálogo posterior, narrado en el inicio del capítulo 4 es sorprendente por su precisión y hondura.  La mujer le dice: ¡Señor, si tu no tienes cubo y el pozo es hondo, ¿de dónde vas a sacar tú el agua viva?. ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, del que bebió él, sus hijos y su ganado?.

          Jesús responde: Todo el que bebe agua de ésta volverá a tener sed; en cambio, el que haya bebido el agua que yo voy a darle, nunca más tendrá sed; no, el agua que yo voy a darle se le convertirá dentro en un manantial de agua que salta dando vida definitiva.

         ¿Que ocurre pues?. Que importa encontrar el manantial, beber y también y sobre todo, tener donde guardar el agua, que es el espíritu.¿Por qué?. Porque vendrán tiempos duros, tiempos de sequía y el espíritu debe tener de donde poder abastecerse. El agua del embalse no estará siempre rebosante, a veces incluso se llegará a ver el fondo

Lo que mantiene la llama

18 jueves Sep 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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la cera y las velas, mantener la llama, velas de cera

Final de la vela
Velas
Jardín Gota de Leche

              «A vosotros se os ha comunicado el secreto del Reino de Dios; a ellos, en cambio, los de fuera, todo eso les muestra en parábolas, para que por más que vean no perciban, y por más que escuchen no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados». Marcos 4, 11-13

      ¿Hasta dónde arde la vela?. Hasta que no queda mas cera. Hemos conseguido fotografiar un vela en su instante final y resulta hipnótico. Las velas no deben apagarse, se las tiene que dejar arder hasta que consuman toda la cera. Solo hay que cuidar de sustituirlas y de mantenerlas encendidas. No es tiempo de otra cosa que de mantenerse y velar, de modo constante. Si todo parece vacío no debe importarnos. Lo difícil es seguir realizando ese trabajo que nadie ve, el de mantener las velas encendidas, para que quien entre, vea la luz. Las puertas deben estar siempre abiertas, pero también escondidas a salvo de intrusos. Solo quien quiera debe entrar. Para mantener el misterio no es preciso mostrar el nombre,  ni desvelar quién hace las cosas.

El oficio de velar

13 sábado Sep 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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el oficio de velar, la luz de las velas, llamaradas, velas encendidas

Tres velas encendidas
Llamaradas
La luz de las velas

Con un ojo durmiendo, con otro velando y viendo

    El uso de la electricidad es muy reciente, durante siglos o milenios, la humanidad se alumbró en la oscuridad con la luz de las velas y de las antorchas. Por este motivo los refranes y dicho sobre las velas la propia acción de velar son cientos.

      La luz de las  velas enseña muchas cosas y se pueden observar decenas de matices y realizar diferentes composiciones. Nunca alumbra igual una vela y su llama no se extingue hasta el final, pese a su aparente debilidad. No es fácil apagar una vela con el aire o soplando sobre ella. Para poder apagarlas se  diseñó un instrumento llamado apagavelas. Las metáforas y parábolas que pueden escribirse sobre su luz y las comparaciones con la vida y acciones humanas son tantas, como la imaginación y la habilidad en la escritura permitan.

          A veces, la única acción posible es la de mantener la llama encendida, lo que requiere mucha atención y una vigilancia constante. Una vela debe ser sustituida por otra, de modo que esa acción llega a ser  todo el objetivo. Que la llama siga encendida, que nada apague la vela, colocarlas en el lugar correcto, mantenerlas y sustituirlas. Ahora mismo, éste es todo nuestro objetivo.

En torno a la luz

24 sábado May 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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luz de velas y candiles, velas y lámparas

Altar de luz
Tonalidad azul

  Contínuamente nos piden que sigamos escribiendo aquí. Hay además a quienes les gustan las composiciones de la luz de las velas, que hacemos acompañar a algunos artículos y entradas. Ya he escrito en alguna ocasión que a veces el que porta la lámpara es el que menos ve. No solo debe llevar la lámpara, sino también mantener la llama y decidir por donde se va en medio de la noche. Son tres acciones, las mismas que escribir unas líneas que inspiren y digan algo, encontrar las imágenes que le acompañen y tener un momento para detenerse y componerlo todo.

         Las llamas no siempre ofrecen la misma intensidad de luz, ni la misma tonalidad. Nunca pueden estar todas encendidas. La cera de la vela termina por gastarse y el  fuego precisa ser atendido de modo constante. Hasta el cirio más grande termina por desaparecer y consumirse. Cuanto más cerca estamos de la llama, más notamos su calor, pero vemos menos el entorno. La luz que rodea a la llama es también muy importante. Demasiada claridad ciega y la sombra de la noche hace que se confunda cualquier señal. Es preciso buscar los instantes adecuados. No siempre pueden estar encendidas todas la luces. En ocasiones solo puede estar encendida una lámpara y algunas ni siquiera eso.

            Buscamos un texto tras otro y no encontramos ninguno que nos invite a detenernos. Releemos los viejos textos, llenos de momentos de inspiración anteriores, y ahora aparecen mudos. Miramos en nuestro alrededor y todo parece vacío y en calma. No hay señales, voces, ni signos que permitan orientarnos. No siempre tenemos respuestas, y en ocasiones ni siquiera preguntas.

            Nota: https://santuariodejuanelbautista.wordpress.com/2013/12/25/toda-la-luz-posible/

Parábola del evangelio de Mateo

04 domingo May 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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evangelio de mateo, luz de velas, parabola del sembrador, velones

 

Luces
Velones
Evangelio de Mateo

 

                    En los evangelios no hay nada más de lo que hay escrito. Se pueden leer un día tras de otro sin hallar allí nada más que esa palabras. Fuera de ellos no hay respuesta a ninguna pregunta que nos surja y nadie que pueda responderlas, pese a los miles de libros escritos acerca de ellos. Hay parábolas y textos de difícil interpretación, aún en nuestros días. La conexión última se nos pierde, es imposible de ser mostrada. Desde donde acaba el texto hasta donde empiezan las preguntas sin respuestas, se extiende el campo de la Fe. Sin embargo, existe una línea de diferente amplitud entre el final del texto, y el campo de la Fe, en donde es posible situarse y extraer algo de lo que allí se dice.

         Un amigo me proporciona gran cantidad de libros de teología y las ediciones de las diócesis españolas sobre temas diversos. En todos aquellos que pretenden llegar hasta alguna respuesta les sucede lo mismo. Llegados a un punto, solo es posible caminar en círculos. Esta semana santa me he encontrado con una buena traducción del evangelio de Mateo, del que no me gusta nada ese comercial subtítulo de: ¿el orígen del antisemitismo?. En esta edición, uno se puede dar cuenta de hasta que punto, una traducción distinta o interesada de unos pocos términos, puede cambiar por completo el sentido de un párrafo completo. Las notas a pie de página son excelentes y de gran profundidad.

                    Mateo 13, 18-23

                Escuchad ahora vosotros la parábola del sembrador: «siempre que uno escucha el mensaje del Reino y no lo entiende, viene el Malo y se lleva lo sembrado en su corazón; eso es lo sembrado junto al camino. El que recibió la semilla en terreno rocoso, es ese que escucha el mensaje y en seguida lo acepta con alegría, pero no tiene raíces, es inconstante , y en cuanto surge una dificultad o persecución por el mensaje, falla. El que recibió la semilla entre zarzas es ese que escucha el mensaje, pero el agobio de esta vida y la seducción de las riquezas lo ahogan y se queda estéril. El que recibió la semilla en tierra buena es ese que escucha el mensaje y lo entiende, ése sí da fruto y produce en un caso ciento, en otro sesenta, en otro treinta».

                Para poder orientarse, es necesario mirar el rumbo de modo constante, y aun así, a veces, nos parecerá estar completamente perdidos.

El culto de las imágenes

30 domingo Mar 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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culto a santos y santas, culto de las imágenes, velas y lámparas

Luces de las velas
Imagen en templo
Virgen de Los Dolores

          ¿Qué lleva a una persona a situarse delante de una imagen y rezar y solicitar determinado favor o ayuda?. ¿Estamos ante el final de la religiosidad tal y como la conocemos?. El mundo espiritual seguirá existiendo, las religiones también, peor todo evolucionará en un sentido distinto al que conocemos. Centenas de imágenes yacen ya olvidadas en los templos, sin culto alguno, en iglesias que ni siquiera se abren, salvo unos pocos minutos al día. Lo que vemos, como por ejemplo en los cultos y procesiones de Semana Santa, parece ya solo el final de un reflejo de un tipo de religiosidad próximo a extinguirse. Hubo un tiempo en que cada iglesia tenía sus santos e imágenes populares, de las que se editaban decenas de estampas, novenas y oraciones. Cada santa o santo tenía su función, sus atribuciones y se solicitaba su ayuda e intervención para cosas y situaciones determinadas. Todavía vemos a gente frente a esas imágenes, pero en realidad son un porcentaje mínimo con respecto al resto de la sociedad. Los templos están vacíos o cerrados la mayor parte del tiempo. Las procesiones de Semana Santa atraen gente, pero los participantes son una parte pequeña del conjunto de la sociedad. Estamos viviendo en presente, algo que ya pertenece al pasado. Las imágenes han dejado de ser parte de la vida de las personas desde hace tiempo. Proyectamos en ellas parte de nuestro espíritu, son aquello que queremos que sean, nos transmiten algo de lo que en un día fueron, pero nunca nos darán respuesta alguna, aunque parezcan consolarnos, aunque a veces nos parezca sentir que lo hacen.

     La inquietante afirmación que plantea el filósofo francés Marcel Gauchet y que trae a colación el catedrático  Fernando R. de la Flor, en su libro De Cristo; es: la trayectoria de lo religioso, estaría en nuestro mundo ya acabada en lo esencial.

       Hay grandes religiones que no utilizan imagen alguna, e incluso en gran parte de Europa del Norte y Central , del mundo anglosajón e incluso de la Iglesia Ortodoxa, las iglesias y templos aparecen vacíos de imágenes.

         Cuesta mucho mantener encendidas las lámparas de aceite y las velas de cera. La luz de la vela puede irradiar calor y luz, pero su acción es limitada. Hay que mantenerse muy cerca, estar muy pendiente de sus llamas, porque cualquier soplo, cualquier corriente de aire, puede apagarlas todas y dejarnos a oscuras.

Tiempo de Cuaresma y de Ceniza

07 viernes Mar 2014

Posted by Hospitalario in reflexión

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cuaresma y ceniza

El Redentor, Leonardo da Vinci
El fuego
Ángel portador de luz

       Buscar un tiempo en el que reflexionar, parar y detenerse ante todo. Hacer meditación y renovación interior, pero sin que nadie la vea. Todo lo contrario de su origen y significado, porque en épocas pasadas La Iglesia obligaba a la penitencia pública. El terrible y formidable poder temporal de La Iglesia nació así. La amenaza de las llamas del fuego eterno, ese mismo que lo convierte todo en ceniza, acechaba tanto en esta vida, como en la otra. Porque sí hay un fuego que no se extingue, un fuego que devora pero no quema, un fuego que envuelve y arde de modo constante, sin consumir aquello que le sirve de alimento.

    La duda, la falta de respuestas, la ausencia de señales, el dolor  por el daño causado, crean la noche oscura, de la que se adueña la angustia de la incertidumbre. Todo ese material conforma el combustible de un fuego, que al igual que el legendario «fuego griego», no se apaga ni siquiera con el agua. Hay mucho mal y convivimos con él a diário y no hay respuestas frente a nada y la angustia crece y se multiplica. Hay nuevos problemas y nuevas situaciones, pero no existen nuevas respuestas y las viejas máximas no sirven. Estamos en medio de un mundo que cambia, en donde el mal no da la cara, pero donde tampoco se le reconoce y es difícil protegerse y proteger a quienes nos rodean.

     Hay entradas sobre las que luego resulta difícil escribir después, esto es, sobrepasarlas. Ha pasado un mes desde el hallazgo o reencuentro con el milagroso Cristo de La Caña, y han sucedido tantas cosas, que está resultando un esfuerzo superior a lo esperado el continuar con estos espacios abiertos. El peso de la cruz nos hace caer y luego resulta muy difícil volver a levantarse. Hay quien opta por la rendición y así queda en calma frente a la angustia. Lo milagroso es vivir frente a ella dándole cara día a día, sin saber que es lo que puede esperar al día siguiente, o qué puede deparar el futuro.

      Toda nuestra estabilidad depende de un hilo o cuelga de un alambre. Un pequeño cambio en la salud, un acontecimiento familiar que trastoca nuestros planes, o un cambio laboral, en medio de un país arruinado y en crísis, puede convertir la necesidad de conseguir el dinero para el sustento familiar en una agonía insoportable.

         En medio de todo eso, hay que buscar un rincón escondido y reencontrarse con la luz, en medio de un mundo que se hunde. Nos ofrecen una imagen falsa de todo.

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